Coste de la luz
Compensación de excedentes: qué te pagan de verdad por la energía que viertes
Produces más de lo que gastas y ese sobrante se va a la red. La pregunta que nos hacen casi todas las semanas es la misma: ¿eso me lo pagan? Sí, pero con matices que conviene conocer antes de firmar nada.
Cuando tu instalación produce más de lo que estás consumiendo en ese momento, el excedente se vierte a la red. A cambio, tu comercializadora te descuenta dinero de la factura.
El precio que te pagan no lo fija la ley: lo decide cada compañía. Hoy la horquilla del mercado va desde unos 0,04 €/kWh en las tarifas más flojas hasta cerca de 0,13 €/kWh en las mejores. Más del triple de diferencia por exactamente la misma energía.
Ahí está el primer aviso: la mejor instalación del mundo con la peor tarifa de excedentes rinde bastante menos de lo que debería. Merece la pena mirar el contrato tanto como los paneles.
El límite que casi nadie te cuenta
El Real Decreto 244/2019 fija una regla que conviene tener clara: la compensación de excedentes solo puede descontar el término de energía de tu factura. No el término de potencia, ni los impuestos, ni el alquiler del contador.
Traducido: tu factura puede bajar mucho, pero nunca a cero. Y desde luego nadie te va a ingresar dinero en la cuenta.
Hay un segundo detalle. Lo que no compensas dentro del mes, se pierde. No se acumula para el siguiente. Por eso una instalación sobredimensionada «para vender a la red» rara vez es buen negocio en una vivienda: pagas más paneles para generar un excedente que se evapora cada 30 días.

La compensación descuenta energía, nunca potencia ni impuestos.
Batería virtual: qué es y cuándo compensa
Cada vez más comercializadoras ofrecen «batería virtual». No es una batería: es un sistema de saldo. En lugar de descontarte euros dentro del mes, te acumula un crédito que puedes gastar más adelante y, en algunos casos, incluso en otro suministro tuyo.
La diferencia práctica es sencilla. La compensación normal te da crédito en euros y caduca cada mes. La batería virtual te guarda energía y suele durar bastante más.
¿Cuándo compensa? Sobre todo si produces mucho al mediodía y consumes por la mañana y por la noche, que es el patrón típico de una casa donde no hay nadie durante el día. Si además tienes una segunda vivienda o un local, ahí es donde más rinde.
¿Y frente a una batería física? Son cosas distintas y conviene no confundirlas. La virtual te ahorra dinero, pero no te da respaldo: si se va la luz, tu casa se apaga igual que la del vecino. La física cuesta más, pero es la única que mantiene la nevera funcionando en un apagón.
Qué mirar antes de firmar
Tres cosas, por orden de importancia.
Primero, el precio del excedente en €/kWh, y si es fijo o indexado. Segundo, si hay permanencia o penalización por cambiar de compañía. Y tercero, si el resto de la tarifa es competitiva: de poco sirve que te paguen bien el excedente si te cobran caro el kWh que compras, que normalmente es bastante más.
Nosotros esto lo miramos antes de dimensionar nada, porque cambia el cálculo. Una casa que vierte mucho y cobra mal necesita una instalación distinta de otra que autoconsume casi todo lo que produce.
Si ya tienes instalación funcionando y no sabes qué te están pagando, mándanos una factura. En cinco minutos se ve.



