Energía en casa
Siete cosas que mirar en un presupuesto solar antes de firmar
Pedir tres presupuestos está bien. El problema es que suelen ser imposibles de comparar entre sí, porque cada uno enseña lo que le conviene. Esto es lo que miramos nosotros cuando alguien nos trae la oferta de otra empresa.
La potencia pico, no el número de paneles. «Doce paneles» no dice nada si no sabes de cuántos vatios son. Doce de 400 W y doce de 450 W son instalaciones distintas. Busca los kWp totales y compara por ahí.
Marca y modelo exactos del inversor. Es la pieza que más falla y la que antes se queda obsoleta. Si el presupuesto pone «inversor de 5 kW» sin marca, pregunta. Un inversor sin nombre y apellidos es una señal de alarma.
Qué garantía cubre qué. No es lo mismo la garantía de producto del panel, habitualmente de 12 a 15 años, que la de rendimiento, de 25 a 30, que la del inversor, entre 5 y 12 según marca, que la de la instalación, que la da el instalador. Son cuatro garantías distintas y a menudo se presentan como si fueran una sola.
Los que casi nunca vienen desglosados
Legalización y trámites. ¿Están incluidos? Boletín eléctrico, memoria técnica, tramitación con la distribuidora y alta de autoconsumo. Si no aparecen en el presupuesto, o los hace el instalador y no lo ha puesto, o los vas a acabar pagando aparte.
La estructura y el tipo de cubierta. Teja, chapa, cubierta plana con lastre. Cambia el precio y también la garantía de estanqueidad. Si tu tejado es de teja y el presupuesto no menciona el sistema de anclaje, pregunta quién responde si entra agua.
Grúa y medios de elevación. En chalets de la costa con acceso complicado esto puede ser un coste importante, y es de los que aparecen a mitad de obra cuando no se ha visitado la casa antes.

Un presupuesto hecho sin visita técnica es una estimación, no un precio.
El más importante, y el que más se olvida
Si ha habido visita técnica.
Un presupuesto hecho por teléfono o con una foto de satélite es una estimación, no un precio. Nadie puede saber sin subir al tejado en qué estado está la cubierta, por dónde va a ir el cableado, si el cuadro eléctrico aguanta o si hay sombras a media tarde que en la foto aérea no se ven.
Nos hemos encontrado instalaciones de terceros con cables quemados en la entrada del inversor, montajes hechos sin las protecciones adecuadas y clientes de empresas que quebraron y se quedaron sin garantía ni servicio.
Cuando eso pasa, el precio bajo del principio sale carísimo.
Y una pregunta que lo aclara casi todo
Si tuviéramos que quedarnos con una sola pregunta para hacerle a cualquier instalador, sería esta: ¿quién viene si dentro de tres años deja de producir?
La respuesta dice mucho. Si es un equipo propio, con nombre y teléfono local, bien. Si es un subcontratado que ya no trabaja con ellos, o una empresa que solo vende y externaliza todo el montaje, tenlo en cuenta.
No estamos diciendo que el más caro sea el mejor. Estamos diciendo que compares lo mismo. Muchas veces la diferencia entre dos presupuestos no está en el margen, sino en lo que uno incluye y el otro se ha dejado fuera.
Si tienes una oferta encima de la mesa y quieres una segunda opinión, mándanosla. Te decimos qué está bien y qué falta, aunque al final no nos la compres a nosotros.



